Cuando te encuentres ante dos opciones y tengas que elegir, simplemente lanza una moneda al aire. Es un truco que siempre funciona, no solo porque por fuerza te saca de dudas, sino porque en ese breve momento que la moneda está en el aire…
Nunca he sido de esas personas que su ideología de vida es "Carpe Diem", si no más de "Tempus Fugit". Pero la verdad es que de un día para otro puedes pasar de tener todo a no tener nada. Puede ser aparentemente el día más feliz de tu vida al despertar que puedes acostarte con la peor noticia de tu vida.
Un día, hace ya tiempo, alguien me dijo : "Nunca me podré irme a dormir enfadado contigo y sin decirte te quiero, porque imagínate que me pasa algo y no despierto o no despiertas nunca más" y ¿si fuera así? Está claro que no vamos a estar cada día de nuestras vidas diciéndole "Te quiero" a todo el mundo, pero tal vez cuando menos nos lo esperamos esa persona puede desaparecer de este mundo, así, sin más. Hay que disfrutar y pensar que algún día, de hecho cualquier día, esas personas no estarán.
Tendríamos que ser un poco más personas en ocasiones y vivir. Simplemente vivir, lo demás ya llegará. Disfrutar de los mejores momentos de nuestras vidas, de esos que te hacen sonreír, de esos que cuentas una y otra vez y que no te cansas de reír al recordarlos...
Cómo duele eso de que te recuerden que es de otra persona ¿No? Y que tú tengas que sonreír deseándoles que lleguen a ser muy felices y fingiendo que no te mata que aquellos labios que besaron cada una de tus cicatrices ahora sean exclusivos, y no exclusivamente tuyos.
Es como si se llenase cada rincón de tu cuerpo con pólvora, y sabes que vas a estar bien, hasta que las más mínima chispa acaba con absolutamente todo. Sin control. Sin motivo. Sin culpables. Como el niño que le tiene miedo a todo y no sabe por qué, y como los padres que no entienden que es un niño, y que en esta vida no hacen falta razones para tener miedo.
Soy fuerte. Si, soy fuerte, soy fuerte, soy fuerte. Lo sé. Pero aun así.
Y que si tú me pides que enfrente miedos y monstruos por ti, yo los mato a sonrisas, te lo juro. Pero han visto que si te alejas mi comisura derecha vacila, y eso les da seguridad. Menos mal que nunca estás lejos mucho tiempo, y menos mal que tu risa es tan fuerte que ahuyenta todo lo malo kilómetros a la redonda, aunque esté perdida por algún rincón.
Me encantaría despertarme cada día siendo feliz a tu lado, porque contigo ser feliz es tan fácil como respirar. Pero hasta entonces me conformo con besarte la sonrisa mañana, y pasado, y al otro, y así todo lo que dure mi Verano, y cada día que despierte teniéndote, prometo que me encargo de matar miedos y monstruos en tu nombre.
Qué fácil decir: “te quiero” cuando estamos solos, lo difícil es hacerlo cuando escuchan todos si tú me miras, te enseñaré a decir te quiero, sin hablar, mientras tengamos un secreto que ocultar.
La locura de quererte como un fugitivo me ha llevado a la distancia donde me he escondido.
Si tú me miras, cuanto más crezca la injusticia, ya verás que son más grandes nuestras ganas de luchar.
Palabras de un lenguaje nuevo que he construido para nosotros, para el amante perseguido que tiene que esconder su voz. Cuando decidas aprenderlo, no habrá silencio, no te hará falta usar la voz para romperlo; si tú me miras me hablarás.
Yo me seguiré negando pase lo que pase a exponer mi corazón en este escaparate; si tú me miras, nos amaremos en la justa oscuridad de la trastienda que me ha visto suplicar...
Hola.
Vengo a decirte una cosa.
Mejor pensado, muchas cosas.
Que no te perderé.
Ni dejaré que te pierdas.
Que estaré a tu lado cada vez que lo necesites.
Incluso en los peores momentos.
Que pensaré dos veces antes de decir las cosas.
Aunque a veces me cueste.
Que esperaré todo lo que necesites.
Que te haré sentir la mejor.
Y eso no significa la más perfecta, porque la perfección no existe. Que te necesito.
Y necesito que te lo creas.
Que necesito que vuelvas a leer esto hasta que te lo creas.
Porque eres genial.
De todas las formas y sentidos.
En resumen...
Quédate con su cara, porque va a estar jodiéndote de ahora en adelante. Miedo al fracaso. Miedo al qué dirán. Miedo a perder lo que tienes. Miedo a conseguirlo. Miedo a saber poco de la vida. Miedo a tener razón. En definitiva miedo a ser quien tu eres de verdad...
Sí, a veces hay que arriesgar, y hoy lo apuesto todo por ti. Que luego el tiempo me ponga donde me tenga que poner, pero puntualizo, si es en tu cama... Mejor
Si me muero, que esparzan mis cenizas en el punto más alto de tu cama que viene a ser algo parecido al vértigo de observar tu pelo cuando me cuelgo de tu oreja y miro ese cuello y siento la insoportable necesidad de saltar hacia el como un lobo a su presa.
Alquílame tu pecho para quedarme a vivir siempre ahí y que a la vez, nunca sea del todo mío y siempre tenga que convencerte para que sea yo, y nadie más, tu único inquilino.
Poesía no sé,
pero Amor, eres tú,
y parece mentira que aun no lo sepas...
Pues si, hoy es otro de esos tochos que copio y pego, no sera ni el primero ni el ultimo, a veces simplemente por falta de ganas y otras por falta de inspiración...
Esta segunda es la que más me falta últimamente, ya que como alguien dijo alguna vez, "Nada dura eternamente".
Y recuerdas esa gente por la que tu empezaste a escribir y piensas por que no puedo volver a ser yo ese.
Las mentiras tarde o temprano pasan factura, pero que factura... y aun así lo sigues intentando buscar otra vez esa inspiración perdida que sabes que por mucho que la busques y la encuentres nunca mas volverá a ser la misma.
Y mucho menos te volverá a tratar como te trato aquella vez...
Deja que me quede un rato más aquí
Solo hasta que pase la tormenta
Déjame, que puede que no vuelva a sonreír.
Quédate conmigo y me orientas.
Antes de que suene a despedida
La tristeza sostenida
Que no deja de latir.
Y antes de que te des por vencida
Piensa que es la única vida
Que podemos compartir.
Deja que me quede un rato más aquí.
Quiero que me apuntes en tu agenda.
Deja que me quede y nunca más me vuelva a ir
No me dejes ser solo a medias.
Antes de que suene a despedida
La tristeza sostenida
Que no deja de latir.
Y antes de que te des por vencida
Piensa que es la única vida
Que podemos compartir.
Que podemos compartir...
Deja que me quede un rato más aquí.
Deja que remiende tus heridas
Esas que yo mismo hace unos días descosí.
Déjame ser tu paracaídas.
Antes de que suene a despedida
La tristeza sostenida
Que no deja de latir.
Y antes de que te des por vencida
Piensa que es la única vida
Que podemos compartir.
Que podemos compartir...