Que la vida suba y baje como una montaña rusa, y que seas tu el que sigue comprando tickets, para ver como los demás, sean los que se montan y la disfrutan.
Ahora sé que no eres para mí
Sé que tu destino y el mío nunca estuvieron unidos
Siempre estuvieron lejos, dirigiéndose hacia caminos diferentes
Ahora sé que nunca fuimos algo más, ni siquiera fuimos, porque nunca estuvimos ni quisimos estar
Tampoco hubo un “nosotros”, no fuimos nada
Algo como un amor a contraluz, que nunca se dejó ver
Maestros en el arte de ocultar lo que nos quemaba por dentro, en disimular las ganas
He dejado que me mientas, he aceptado tus mentiras, aferrándome a que detrás de todas ellas guardarías un poco de cariño
Esperando que un día te dieras cuenta de lo mucho que me necesitabas, de lo mucho que yo significaba para ti
Pero no fue así, y no puedo culparte porque yo alimenté tu cobardía conformándome con besos y noches a medias
Que tu ahora te iras (a medias), pero yo me quedo aqui, dandole la vuelta a todo lo que dejaste patas arriba, volviendo a girar mi mundo, que era el nuestro 180º hacia la realidad
Por lo menos espero que hayas aprendido algo de todo esto, y te sirva...
Hoy te he vuelto a leer, y que quieres que te diga, creo que todo lo expuesto aqui sigue escrito y en pie.
Lo que si te han cambiado han sido las compañías, no todas pero si algunas, como siempre los momentos de guerra vienen bien, para ver quien de verdad, se quedo en tu bando y quien desertó de el.
También te han cambiado las formas y los agobios por los que perdiste tanto, y a su vez no recuperaste ni ganaste nada con ellos.
Que tu Lobo se tomo un relax, y ahora hasta se va de cañas con Caperucita y tan bien que estás, sin agobios ni tensiones.
También te he visto mas capaz y mas cerca de ser ese tipo que siempre has querido ser, gracias en parte a caerte muchas veces pero siempre levantarte.
Que sigues sin ser perfecto, haces bromas de más y seriedad de menos, pero por algo se empieza, que ya trabajas los fines de semana y todo.
Que una vez mas, eres ese que esta en el momento justo en el lugar indicado ya sea para lo bueno o para lo malo, y me temo que eso nunca cambiara.
Y la verdad que hoy me apetecía escribirte y puede que no sea la ultima noche que me veas por aquí...
Ahhh por cierto felicidades por esas 24 primaveras, espero tener la suerte de escribirte el año que viene tambien, eso querra decir que nos va todo bien.