martes, 30 de diciembre de 2014

#34 Propósitos

Y el único propósito que tengo a día de hoy para este año, es volver a escribirte estas palabras dentro de 365 días...

Te quiero.

#Microcuento

P.

Hoy no escribo yo, escribís vosotros

Bueno pues otro año que se nos va, y en lo que a mi respecta, uno de los años que mas he aprendido y evolucionado.

Ha sido un año que si me dicen todo lo que me iba a pasar, es de eso que no te lo crees pero hemos sobrevivido al final y con que final...


Malo, Bueno, Malo, Bueno.

Esa seria la síntesis de mi año y efectivamente el karma me ha devuelto lo que le he dado este año.

El primer malo es de esas cosas que no entra en tus quinielas que te vaya a pasar nunca y te pasa y te quedas con una cara de tonto que no puedes con ella pero de todo se aprende o no...

El primer bueno es ese verano, un verano de esos que te da tiempo a pensar quien quieres ser y que vas a hacer con tu vida en el futuro, plagado de viajes y de buenas compañías y recuerdos míticos que quedaran grabados en tus retinas para siempre y que les contaras a tus hijos (o bueno tal vez algunas cosas tengamos que omitirlas) ese verano que le hace falta a todo el mundo para reaccionar y tomar las riendas de su vida.

El segundo malo es querer volver a tener ese primer malo en tu vida y ver que no es quien tu tenias en mente, e idealizabas cada noche, saber que nunca volverá a ser igual, desistir y dejarlo por imposible todo. 

Y por fin ese ultimo gran momento que el karma quiso que fuera bueno para igualar el año.

Tu, si si tu. Sabias como iba a empezar este blog hoy y su titulo, pero igual que tu me has cambiado los esquemas y las normas he decidido cambiarlo yo también. Y espero que sigas y por mucho tiempo cambiándome todo lo establecido por que me encanta y he descubierto que es lo que me llevaba haciendo falta mucho tiempo 49% Gracias.


Y entre medias de esto, muchas otras cosas y casualidades por las cuales podría estar escribiendo esto o un post totalmente distinto creo que al final tome muy buenas decisiones este año.

Gracias...

A todas esas personas que están, que me leen cada dia, que leen cada noche, a las que leen y no dicen nada, a los que lo leen de casualidad, a los que me arrancaron una sonrisa este año, a mis amigos que están también en las buenas y en las malas y a los que me odian por supuesto, para ellos va este blog y mis mejores deseos para el año que viene.

Bueno vamos cerrando... 2014 un placer, espero que tu hermano el 2015 sea igual o mejor de lo que lo has sido tu.



P.


viernes, 26 de diciembre de 2014

En mi casa somos mas de los Reyes Magos

Antes que nada, perdona si huele un poco a cerrado, hacía mucho tiempo que nadie se alojaba aquí, y menos aún con la intención de quedarse.

Ábreme bien de puertas y ventanas. Que corra el aire, que entre tu luz, que pinten algo los colores, que a este azul se le suba el rojo, que hoy nos vamos a poner moraos.

Y hablando de ponerse, vete poniendo cómoda, que estás en tu casa. Yo, por mi parte, lo he dejado todo dispuesto para que no quieras mudarte ya más.

Puedes dejar tus cosas aquí, entre los años que te busqué y los que te pienso seguir encontrando. Los primeros están llenos de errores, los segundos, teñidos de ganas de no equivocarme otra vez.

El espacio es tan acogedor como me permite mi honestidad. Ni muy pequeño como para sentirse incómodo, ni demasiado grande como para meter mentiras. Mis recuerdos, los dejé todos esparcidos por ahí, en cajas de zapatos gastados y cansados de merodear por vidas ajenas. No pises aún, que está fregado con lágrimas recientes, y podrías resbalar. Yo te aviso.

El interruptor general de corriente está conectado a cada una de tus sonrisas. Intenta administrarlas bien y no reírte demasiado a carcajadas, no vayas a fundirlo de sopetón.

No sé si te lo había comentado antes, pero la estufa la pones tú.

Y hablando del tema, he intentado que la temperatura del agua siempre estuviera a tu gusto, pero si de vez en cuando notas un jarro de agua fría, eso es que se me ha ido la mano con el calentador. Sal y vuelve a entrar pasados unos minutos. Discúlpame si es la única solución, es lo que tenemos los de la vieja escuela, que a estas alturas ya no nos fabrican ni los recambios.

Tampoco acaba de funcionarme bien la lavadora. Hay cosas del pasado que necesitarán más de un lavado, es inevitable. Y hay cosas del futuro que, como es normal, se acabarán gastando de tanto lavarlas. La recomendación, ensuciarse a su ritmo y en su grado justo. Eso sí, no te preocupes por lo que pase con las sábanas, que las mías lo aguantan todo.

Para acabar, te he dejado un baño de princesa, una cama de bella durmiente, un sofá de puta de lujo y algo de pollo hecho en la nevera. Para que los disfrutes a tu gusto, eso sí, siempre que sigas reservando el derecho de admisión. Aquí no vienes a rendir cuentas, sino a rendirte tú. Aquí no vienes a competir con nadie, sino a compartirte a mí. Y lo de dar explicaciones, déjalo para el señor Stevenson.

El resto, no sé, supongo que está todo por hacer. Encontrarás que sobra algún tabique emocional, que falta alguna neurona por amueblar, y que echas de menos, sobre todo al principio, alguna reforma en fachada y estructura.

Dime que tienes toda la vida, y voy pidiendo presupuestos.

Dime que intentaremos toda una vida e iré encofrando mis "nunca más"...



P.

#33 Winter

-Y tú que pides por Navidad? 
-Seguir aquí contigo en las siguientes, a tu lado, queriéndote más cada vez...


#microcuento

P.

martes, 23 de diciembre de 2014

Mi amuleto contra el miedo? Tus ojos.

No me mires así. Ni me pongas esa cara de error. No sé por quién me has tomado. Sí sé por quién te he tomado yo. Y por eso no quiero engañarte. Es lo último que querría hacer contigo. Y menos aún desde este principio tan lleno de algo que parece tan de verdad. Porque ahora sé que no eres tú. Ahora sé que soy dos.

No eres tú, soy dos. El que después de mucho esfuerzo ha logrado conquistarte y el que desde ese mismo momento se ha visto obligado a dejar de conquistar a las demás. El que estrena piropos recién sacados del horno y el que los devuelve en secreto a su envoltorio para cuando los vuelva a necesitar. El que pone toda la carne en el asador y el que siempre se guarda algo para el congelador.

No eres tú, soy dos. El que sólo quiere dormir a tu lado y el que sólo pretende acostarse contigo. El que siempre te habla del futuro y el que jamás creyó en él. El que ha empezado este texto con toda su ilusión y el que se aburre de escribir porque forma parte del pasado ya.

El que se conforma y el que te inquieta. El que te pone y el que se desquita. El que disfruta del aquí y el ahora, y el que jamás lo entenderá. Equilibrista y funambulista. Domador amaestrado y lobo feroz. El que encuentra lo que quería y el que sólo conoce el verbo buscar. El que se fascina con tus virtudes y el que cada vez detecta tus defectos con mayor rapidez. Al que emocionas y al que decepcionas exactamente por las mismas razones. Al que te agradece que hayas cautivado y al que no te perdonará cualquier tipo de cautiverio. Jamás.

Da rabia admitirlo, pena e incluso frustración, pero ambos soy yo. Y a ambos me debo más de la cuenta. La única forma de alimentar a uno es hacer que el otro pase hambre. Hasta que tanta desnutrición me vuelva un desalmado y acabe devorando todo lo que me encuentre, incluso lo que podría sentarme mal.

No eres tú, soy dos. Por eso no soy capaz de disfrutar del equilibrio. Por eso nunca hallaré la paz. Es como quedarse e irse a la vez. Como salir de todas partes cada vez que se entra. Como decir hola y escuchar adiós. Como follar para hacer el amor. Como crecer sin aprender ni a despedirse, ni ná de ná.

No eres tú, soy dos. Y no es que uno fuese más mío que el otro. Ni más real. Los dos fracasan cuando el otro triunfa. Los dos se odian, se aman, se necesitan y en el fondo lo que más desearían en este mundo es que el otro le dejase amar.

Pero no es así. Ahí están. Y ahí seguirán, conmigo, siempre por detrás. No puedo darles consuelo a la vez, pero la verdad es que no los puedo dejar de querer. Entre los dos me han dado los mejores momentos de mi vida. Entre los dos casi me lo quitan cuando ya creía estar bien. Y si algún día uno muere, yo sé que el otro me matará.

Por eso no quiero engañarte. Por eso no quiero que te enamores de uno de los dos. Porque sea cual sea, al otro lo conozco bien: es celoso, posesivo y rencoroso, y no parará hasta que nos acabe separando y queriéndonos mal.

Si me vas a querer, haznos un favor y acógenos.

Conozcámonos los tres. O los cuatro. Probémoslo.

Porque no eres tú, soy dos. Porque no sois tú, sois vos.

P.


#32 Piel

Su instinto le había salvado otras veces
Hoy también lo haría
Pero la tensión le pudo
Y aulló con el zarpazo de realidad...

#microcuento

P.

lunes, 22 de diciembre de 2014

En el cielo no hay cobertura

Llevo un rato mirando la hoja en blanco...
y definitivamente no sé si escribirte en verso, en prosa, o plantarme en la puerta de tu casa y darte un beso...



P.

#31 Aullido

Desde la boca del lobo se ve mejor la luna...


#Microcuento

P.

A mi ya me ha tocado

Sabes? hace bastante que no juego a la lotería ni juegos de azar, por que hará unos tres meses me toco la lotería al encontrarte en mi camino, poco a poco vi que esos reintegros de amor y esas series de palabras fueron convirtiéndose en el mejor premio gordo que me podría tocar en la vida, y se ponga quien y como se ponga, pienso cobrar ese boleto y llevármelo todo para mi, pero no tengo ninguna prisa los decimos de amor nunca caducan, Así que por eso hoy 22 de diciembre no juego a la lotería por que ya tengo el mejor premio, y ya sabes lo que dicen afortunado en el amor desafortunado en el juego...



P.

domingo, 21 de diciembre de 2014

#30 Alambradas

Y así, se convirtió en experto escuchando sus silencios, amando sus errores, adorando su indecente palabrería...


#Microcuento

P.

Te menti en una cosa...


"Parece que al final, te vas a llevar algo más que un mechero sin gas"



P.

sábado, 20 de diciembre de 2014

#29 Vacaciones

Medio dormido, giro la cabeza hacia el otro lado de la cama y vio que esta vez no era un sueño...


#microcuento

P.

El día que Caperucita se comió al lobo feroz

Hoy me han dicho una de esas frases que te hacen pensar, y que sabes que se te va a quedar grabada por lo menos unos días

"¿Hace cuanto no tenias una mañana de mimos?"

Y la verdad que la respuesta a esa pregunta ha sido demasiado tiempo, Y ves que esa persona te los da y te cambia los esquemas y las reglas marcadas y te destruye la coraza. Te da mucho que pensar y unas ganas enormes de no soltarla nunca...



P.

lunes, 15 de diciembre de 2014

#28 Abracito

Y entonces... Caperucita se comió al lobo de un bocado, en su cestita llevaba el postre... 


#microcuento

P.

Madriz

Aunque no lo puedas decir...
Me quieres, a veces.

Dos vidas hacen falta para convencerme
De caminos, y autopistas, semáforos en verde
Yo era tan difícil, tú lo veías cerca
Entre Lisboa y Madrid fue la guerra

Mi corazón ardía como el Windsor
Camarón sonaba fuerte en mi cabeza
Todo fluye y se conecta
Pequeña salvación por un instante

Como el agua
Sonaba mil veces
Aunque no lo puedas decir
Me quieres, a veces

A orillas de una falda vuelan mis cohetes
Se busca para no soñar chica guapa y muy caliente
Yo era tan difícil, tú me dijiste: perla
Desde que te conocí fue la guerra

Mi corazón ardía como el Windsor
Y Camarón sonaba fuerte en mi cabeza 
Todo fluye y se conecta
Pequeña salvación por un instante

Como el agua 
Sonaba mil veces
Aunque no lo puedas decir
Me quieres, a veces

Como el agua
Sonaba mil veces
Aunque no lo puedas decir
Me quieres, a veces

A veces todo se confunde
Uno quiere decir paz y sale guerra
Me mide los caminos y encuentras más mierda
Pero todo fluye cuando se moja la arena y suena:
“Hey little thing, let me light your candle
cause mama I´m sure hard to handle, now, gets around”.
Chica negra, me gusta tu melena.
Eh eh ey chica negra, me gusta tu melena.
Yo prefiero amor, yo prefiero amor…


P.

sábado, 13 de diciembre de 2014

#27 Mia

Si nos gusta lo prohibido, es por que no somos perfectos...


#microcuento

P.

Tu magia y el invierno


I wanna be drunk when I wake up
On the right side of the wrong bed
And never an excuse that I made up
Tell you the truth that I hate
What didn't kill me, it never made me stronger at all

Love will scar your makeup lip sticks to me
So now I'll maybe lean back there
I'm sat here, wishin' I was sober
I know I'll never hold you like I used to

But the house gets cold when you cut the heating
Without you to hold I'll be freezing
Can't rely on my heart to beat it
Cause you take parts of it every evening
Take words out of my mouth just from breathing
Replace with phrases like 'when you leaving me?'
Should I? Should I?

Maybe I'll get drunk, again
I'll be drunk, again
I'll be drunk, again
To feel a little love

I wanna hold your heart in both hands
Not watch it fizzle at the bottom of a coke can
And I've got no plans for the weekend
So should we speak then? Keep it between friends?
Though I know you'll never love me, like you used to

There may be other people like us
Who see the flicker of the clipper when they light up
Flames just create us, burns don't heal like before
You don't hold me anymore


On cold days cold play's out like the band's name
I know I can't heal things with a handshake
You know I can't change, as I began saying
You cut me wide open like landscape
Open bottles of beer but never champagne
To applaud you with the sound that my hands make

Should I? Should I?
Maybe I'll get drunk, again
I'll be drunk, again
I'll be drunk, again
To feel a little love

All by myself
I'm here again
All by myself
You know I'll never change
All by myself
All by myself

I'm just drunk, again
I'll be drunk, again
I'll be drunk, again
To feel a little love...



P.

lunes, 8 de diciembre de 2014

#26 Suerte

Espero que seas de esa clase de gente que confía en el azar, porque me acabo de abandonar a tu suerte...


 #Microcuento

P.

Time to change

He perdido el tiempo. Que alguien me ayude, porque no sé dónde lo dejé. Era un tiempo así como breve, hermoso, delicado, lleno de buenos momentos y de alguno malo también. Seguro que lo reconocerás enseguida. No tiene pérdida posible, por eso me extraña haberme despistado con tanta facilidad. No hay otro tiempo así. O al menos yo no lo recuerdo. He perdido el tiempo y necesito encontrarlo. Razón aquí y ahora. O mejor dicho, ya.

He perdido el tiempo contigo. Y la verdad, no sé cómo ha podido volverme a pasar. Porque esta vez lo teníamos todo atado y bien atado, a buen recaudo, y encima sin necesidad de pasar por ningún sitio a firmar. Sabíamos que lo nuestro era especial. Lo sentíamos, no hacía falta ni decirlo, lo sabíamos y ya está. Lo teníamos tan claro que lo único que nos daba miedo era dejarlo escapar. Y en cambio, lo tratamos como si fuese de lo más rutinario. Lo capullos que fuimos, dios. Lo irrepetible que era esta ocasión, y la oportunidad que la vida nos brindó. Como si después de lo que hemos vivido, nos mereciésemos volver a querernos bonito, volver a volar. Y tú y yo ahí, como si no fuese con nosotros. Hemos vuelto a hacer lo de siempre, darlo todo por hecho, sin darnos cuenta de que lo que se estaba haciendo en ese momento no se volvería a dar más. Nunca más.

Pero que no cunda el pánico, porque he perdido el tiempo solo también. He creído que las cosas que no pasaban era porque no tenían que pasar. Viéndolas venir, esperando a la vida repanchingado, en vez de mover el culo e irla a buscar. Y de ese modo sólo te vienen malas noticias. Porque esa es la gran diferencia entre las buenas y las malas noticias. Que las malas siempre vienen solas, sin necesidad de que hagas nada. Las buenas, en cambio, sólo les llegan a los que se embarcan dispuestos a naufragar.

Le he exigido a la vida tantas veces una nueva oportunidad. Como si fuese algo más que un derecho, como si fuese su responsabilidad. Y ella, que ya es de por sí puta cuando no le exiges nada, imagínate cuando encima le vacilas y le vas de guays.

He perdido el tiempo dedicándoselo a gente que no valía la pena. Y echando de menos a los de verdad, diciéndoles a ver cuándo nos vemos, mintiéndoles a ellos y a mí una y otra vez, dejando sus vidas pasar. Borrándome de sus fotos futuras, comiendo en casa solo, en vez de ir a comer con mamá. Llamando a tipos y tipas irrelevantes, gastando minutos en cosas urgentes en vez de hablar de lo que de verdad importa, repasando agendas y dietarios en vez de las curvas y líneas rectas que tienden hacia la felicidad.

Por eso aquí ando, buscando de nuevo ese tiempo perdido. Otra pérdida de tiempo, pensarás. Pero la verdad es que me importa muy poco lo que pienses ahora. Necesito encontrar ese tiempo y ponerlo de nuevo a pasar. Además, habérmelo dicho entonces, cuando perdía el tiempo. Haberme avisado cuando todo me daba igual.

Hoy me queda menos que entonces, hoy el paso del tiempo se ha acelerado y ha cogido velocidad. Y sin embargo aquí estoy, como un imbécil gastándolo en algo tan improductivo como recordar. Echo de menos el tiempo perdido. Y lo quiero recuperar. Lo pienso recuperar. Y lo voy a recuperar.

Hoy quiero decir las cosas que siento cuando las sienta. Esté sentado con quien esté sentado. Y si estamos acostados ya ni te cuento. Y si cuando se lo digo no le gusta, él o ella verá. Hoy me da lo mismo caer mal o regular. Porque si para caerte bien tengo que ser otra cosa, prepárate para aguantar. Hoy, además, soy menos exigente con los demás. Porque ahora sé lo que cuesta arriesgarse y lo difícil que es acertar. Es curioso, cada vez juzgo menos y cada vez me juzgan más. Pero también soy menos transigente con la falta de inteligencia, de higiene y -sobre todo- de humanidad. Hoy creo que una conversación puede ser sanadora. Y que un silencio fuera de tiempo te puede acabar de condenar. Callarse es cada vez más peligroso. Y negarse a aceptar algo puede ser un principio para encontrar un pedazo de eso que llamamos verdad.

Quiero decir «te quiero» cuando me dé por ahí, sin miedo a lo que me puedan contestar. Porque el miedo es eso que te pasa por dentro cuando estás a punto de hacer lo que tienes que hacer.

Hoy salgo de casa como quien aterriza en una ciudad que no ha visitado jamás. Con un mapa distinto cada día, con miles de monumentos a visitar. Y con una guía que se llama intuición. Y una maleta llamada recuerdo. Y una divisa que no admite cambio alguno y se llama honestidad.

No me malinterpretes, puede que todo esto te parezca una parida, una pérdida de tiempo, o puede que incluso le hayas encontrado algo de utilidad. Pero te lo digo con todo el cariño, me la suda. Como que me da igual. Con amor del rico rico. Muá.



Porque yo ya he perdido el tiempo, pero del muy bueno y en cantidad.

Puede que me haya vuelto loco, o viejo, o todo a la vez.

Y puede que eso sea lo único que me vaya a volver jamás.

P.

martes, 2 de diciembre de 2014

#25 Veneno

Le llamaron "la chica suicida", sin darse cuenta de que era ella la que mataba a los demás cuando sonreía...


#microcuento

P.

Carta a todas tus catastrofes

Mi estrella roja se esfumó 
jugando al ajedrez. 
Me cambió por un cantante de Hip Hop. 

Entre Vozka y Clamoxil 
amanecí en mi cama hoy. 
Año bisiesto y con lo puesto nada más. 

Te fuiste a Moscú. 
Me dejaste sin menú, 
soplándole a la sopa fría. 
Como un esquimal, 
al que le ha sentado mal, 
la sopa fría. 

Mi sentido y mi común, 
que antes se llevaban bien, 
se dijeron ''Hasta luego, nunca más.'' 

Aproveche para escapar, 
entre tanta estupidez 
y me dieron carnavales 
sin volver a casa. 

Te fuiste a Moscú. 
Me dejaste sin menú, 
soplándole a la sopa fría. 
Como un esquimal, 
al que le ha sentado mal, 
la sopa fría. 

Y ahora me bebo el mar 
y en este charco no hago pie. 
Y brindo con caviar, 
para que vuelvas de una vez.  

Te fuiste a Moscú. 
Me dejaste sin menú, 
soplándole a la sopa fría. 
Como un esquimal, 
al que le ha sentado mal, 
la sopa fría. 



Soplandole a la sopa fría...

P.